ANALISIS DE LOS MERCADOS:
La caída del mercado del viernes viene impulsada principalmente por el rendimiento del bono a 10 años.
La Reserva Federal sigue sin cambios por ahora, lo cual no está ayudando en ningún escenario.
Estamos viendo cómo el mercado empieza a incorporar una prima de inflación en los rendimientos, lo que apunta a un entorno similar a una “pseudo-estanflación”. Digo “pseudo” porque el término es bastante exagerado y, a día de hoy, estamos lejos de una situación de crisis.

En el mercado no todos los entornos son iguales.
Hay momentos para crecer… y momentos para sobrevivir.
Durante 2023, 2024 y gran parte de 2025 hemos estado en un contexto muy favorable: tendencias alcistas claras, continuidad en los movimientos y un entorno donde asumir riesgo estaba bien recompensado. En ese tipo de mercado, la clave es ser agresivo, tener exposición y aprovechar la inercia. Es donde realmente se construyen grandes resultados.
Sin embargo, no todos los años son así.
2022 fue un claro ejemplo de mercado complicado, y lo que estamos viendo en 2026 vuelve a recordarnos esa realidad: un entorno más errático, con menos direccionalidad, más ruido y movimientos menos limpios. Aquí el enfoque tiene que cambiar por completo.
En este tipo de mercado, mi mentalidad es totalmente distinta.
Ya no se trata de maximizar beneficios, sino de sobrevivir.
Eso implica reducir riesgo, ser más selectivo, operar menos y aceptar que los resultados serán más modestos. El objetivo pasa a ser muy claro: ganar algo si es posible, no perder mucho y, sobre todo, mantener la estabilidad mental.
Aquí la diferencia no la marca quién gana más, sino quién sabe sobrevive en el juego.
La disciplina y la gestión del riesgo dejan de ser importantes… para convertirse en lo único importante.
Además, hay un punto psicológico clave: en medio de mercados difíciles, es muy fácil caer en el pesimismo y pensar que las oportunidades han desaparecido. Que el mercado ya no “funciona”.
Pero la realidad es justo la contraria.
Los mejores entornos de trading no aparecen en las subidas… nacen después de las caídas.
Son estas fases las que limpian excesos, reinician tendencias y preparan el terreno para los siguientes grandes movimientos.
Por eso, ahora mismo no es momento de forzar.
Es momento de resistir, adaptarse y mantenerse preparado.
Porque cuando el mercado vuelva a dar oportunidades claras —y lo hará—, la prioridad es una sola:
estar dentro para aprovecharlas.
A nivel tecnico, indice americano.

En este contexto, considero que la mejor decisión es no hacer nada.
No todos los momentos requieren acción, y este es uno de ellos. Forzar operaciones en un entorno incierto suele generar más errores que oportunidades.
Por nuestra parte, seguimos fieles al plan: continuamos realizando aportaciones mensuales tanto a mercados emergentes como al mercado americano. Es una estrategia diseñada para acompañarnos durante muchos años, basada en la constancia y no en el timing.
A través de nuestro programa de ETFs, mantenemos esa exposición de forma disciplinada, independientemente del ruido de corto plazo.
Además, seguimos incrementando capital en el broker mes a mes, preparándonos para cuando el mercado vuelva a ofrecer oportunidades claras.
En resumen: paciencia, consistencia y foco en el largo plazo.





